lunes, 27 de abril de 2015

Un siglo llamado Octavio Paz - por León Magno Montiel @leonmagnom

“Solo el presente existe”. Crisipo (Grecia, 279ac-206ac) 


El tiempo lo prueba todo, es el juez implacable, el más severo calificador, el árbitro supremo. Siendo así, el tiempo transcurrido desde 1914 hasta nuestros días, dictamina que Octavio Paz es un escritor del siglo: su obra poética y ensayística cada año escala peldaños de excelencia y logra un mayor reconocimiento mundial, con nuevas traducciones y ediciones. El gran poeta mexicano se ha hecho universal, fue un hombre de mirada clara, hablar pausado y certero, con una inteligencia prodigiosa, nacido el 31 de marzo en la convulsionada capital mexicana. Creció en las afueras de Distrito Federal, en el barrio Mixcoac, rodeado de misticismos, tradiciones nahual y deidades aztecas, que le transmitían los empleados de la casa. Su madre fue Josefina Lozano, una bella andaluza, ella le enseñó la palabra cantada, el canto melismático del sur de España, de profunda raíz morisca.

Como tantos otros escritores, Octavio recibió el influjo determinante de su abuelo, el diplomático y literato Irineo Paz, hombre de letras y abogado al servicio de la causa zapatista. Octavio se formó en la vasta biblioteca de su abuelo, en ese caserón de infinitos cuartos e inmenso jardín, era un niño solitario, ávido lector. Perteneció a la generación francófona, al igual que sus compatriotas Carlos Fuentes y Alfonso Reyes, él miraba con devoción idílica la vida cultural en París, era su anhelado epicentro artístico del mundo. Julio Cortázar, el polígrafo argentino, fue su gran amigo en París, también nació en 1914, en los albores de la primera guerra mundial, cuando el cielo europeo era desgarrado por el fuego de los obuses, y México se debatía entre revolucionarios empapados en tequila y aroma de agave.

Octavio comenzó a escribir versos en su adolescencia, publicados en revistas como Barandal:

“La madrugada: 
dispersión de pájaros 
y ese rumor de agua entre piedras 
que son los pasos campesinos”.

En 1937 asistió al Congreso de Escritores Antifascistas realizado en Valencia, España, y esa experiencia lo marcó. Lo impactó la Guerra Civil española con sus escenas de dolor, vio el odio fratricida expresado tan brutalmente. Eso lo reflejó en su producción poética: “No pasarán”. Conoció al poeta militante Pablo Neruda, al líder de los surrealistas André Breton, y al gran escritor Albert Camus, a Rafael Alberti; figuras que le inspiraron, le señalaron el camino de las letras que comenzaba a recorrer.

En el año 1942, recorrió la Costa Oeste de los Estados Unidos, llegó hasta San Francisco. En 1944 recibió la beca artística Guggenheim y pasó ese año en la Costa Este, forjando su vocación de políglota, de ciudadano del orbe. Ya antes, había estudiado en el Colegio Inglés su primaria, y en el colegio La Salle, con una educación francesa. Su padre, el Doctor Paz Solórzano era abogado y escribano, militante de la causa zapatista. Pero además, era un bebedor obsesivo, mujeriego y trasnochador. Octavio, su único hijo, no tuvo una relación cordial con él, entre ellos siempre hubo grandes distancias, inmensas ausencias. Lo describe en su poema de forma desgarradora:

“Atado al potro del alcohol, 
mi padre iba y venía entre las llamas. 
Por los durmientes y los rieles 
de una estación de moscas y de polvo 
una tarde juntamos sus pedazos. 
Yo nunca pude hablar con él. 
Lo encuentro ahora en sueños, 
esa borrosa patria de los muertos”.

Su padre murió el 8 de marzo de 1936 arrollado por una locomotora mientras deambulaba ebrio por el patio central de la estación de trenes. Octavio solo tenía 21 años cuando ese terrible hecho lo estremeció.

En 1954 Paz ingresó al servicio diplomático de su nación, lo enviaron como Embajador a París. Una vez instalado en la megalópolis europea, compartió tertulias con los surrealistas de la época, artistas que ejercían una gran influencia en los pintores y poetas del mundo desde su cofradía bretoniana en la ciudad luz.

En 1950 apareció una de sus obras más relevantes “El laberinto de la soledad” ensayo celebérrimo sobre la cultura y la psicología del mexicano, editado por Cuadernos Americanos. En palabras de Alejandro Rossi: “Hoy día El laberinto de la soledad es un libro cuya lectura forma parte de la educación escolar de los mexicanos”. Escrito entre 1948 y 1949 en París. En sus páginas Octavio Paz expresa:

“Un examen de los grandes mitos humanos relativos al origen de la especie y al sentido de nuestra presencia en la tierra, revela que toda cultura, entendida como creación y participación común de valores, parte de la convicción de que el orden del Universo ha sido roto o violado por el hombre, ese intruso”.

Su agudeza como ensayista no tuvo parangón, sus planteamientos, sus análisis blindados:

“Entre los aztecas el color negro estaba asociado a la oscuridad, el frío, la sequía, la guerra y la muerte. También aludía a ciertos dioses: Tezcatlipoca, Mixcóatl; a un espacio: el norte; a un tiempo: Técpatl; al sílex; a la luna; al águila. Pintar algo de negro era como decir o invocar todas estas representaciones”. (El arco y la lira, 1956)

El 2 de octubre de 1968, toda América Latina se estremeció con la matanza que perpetró un grupo élite del Ejército de México, llamado Batallón Olimpia. Fue en la Plaza de las Tres Culturas, en Tlatelolco. Ese día, a las 6:10 de la tarde, cayeron bajo las balas unos 300 estudiantes universitarios, que protestaban pacíficamente. Ese hecho lo repudió el mundo entero. La orden de disparar la dio el Presidente Gustavo Díaz Ordaz, hombre colérico, vil, quien había sido entrenado por la CIA en su juventud. El poeta Paz, que en ese momento era Embajador en La India, dimitió de su cargo en protesta por el genocidio, por ese crimen aberrante. Su renuncia fue un acto de dignidad, de respeto hacia el pueblo mexicano, que más tarde lo reconoció la comunidad intelectual mundial.

Paz siempre estuvo ligado a excelentes revistas, sintió gran pasión por ellas, en su sangre corría tinta. Hizo trabajos de excelente factura para cada una, fundó la Revista Taller, escribió para Plural y creó la revista Vuelta hacia 1977. Entendía que era el medio ideal para la difusión correcta de la literatura y la crítica artística en Hispanoamérica. Él fue un gran editor y un consecuente colaborador de revistas literarias y filosóficas, toda su vida.

Recibió los premios y reconocimientos más importantes a los que puede aspirar un escritor en este mundo: Premio Jerusalén 1977. Premio Miguel de Cervantes, 1981. El Alfonso Reyes, 1985 y el Premio Nobel el 10 de diciembre de 1990: en esa ocasión pronunció un discurso memorable que tituló “La búsqueda del presente”, que ha sido estudiado y publicado de forma continua. Recibió el Premio Ollin Yolitztli de México en 1990. El Premio Príncipe de Asturias en 1993, y le confirieron la Gran Cruz de la Legión de Honor de Francia en 1994. 

Uno de los mayores reconocimientos a Octavio Paz por su colosal obra, ha sido la reinauguración de La Biblioteca Española en París, fundada el 20 de octubre de 1952, creada con los volúmenes procedentes de la Exposición del Libro Español que había tenido lugar ese mismo año en la capital francesa. En 1991, el Instituto Cervantes se hizo cargo de su gestión, y la integró en su compleja red institucional. Desde 2006 tomó el nombre de “Biblioteca Octavio Paz”, en memoria del escritor mexicano.

Octavio fue un gran defensor de la mujer, expresó: “el grado de civilidad de una sociedad se mide por el trato que esta da a sus mujeres”. Tuvo dos esposas, la bailarina y escritora Elena Garro, con quien se casó en 1937 y se divorció en 1945. Y su gran amor, la graciosa francesa Mirie José Tramini, quien había sido esposa de un diplomático galo. Con ella se casó en 1964, recorrieron La India y permanecieron unidos hasta su hora final. Precisamente a una mujer mexicana, Sor Juana Inés de la Cruz (1651-1695) dedicó su obra maestra “Las trampas de la fe” en 1982, destacando su creación poética, recreando el mural extraordinario de la sociedad colonial, el ambiente cultural del siglo XVII, y las relaciones con la poderosa iglesia. En su primera edición, el libro contó con 673 páginas escritas magistralmente sobre la poeta mestiza. En la opinión de Mario Vargas Llosa, esa obra: “es el mejor ensayo literario en lengua española”.

En su visión política Paz fue contradictorio, pues en su juventud militó fervorosamente en la izquierda mexicana, defendió las ideas marxistas con vehemencia. Al entrar en la edad madura se convirtió en un liberal feroz, inquisidor de todo lo que oliera a marxismo, en una actitud poco equilibrada, propia de un fanático anticomunista exacerbado. La posición del joven socialista, lleno de utopías y queriendo cambiar el orden mundial, la reflejó en su hermoso poema “Nocturno de San Ildefonso” el colegio donde estudió:

“Una bandada de niños con los periódicos que no vendieron hace un nido. Los faroles inventan, en la soledumbre, charcos irreales de luz amarillenta. Apariciones,
el tiempo se abre: un taconeo lúgubre, lascivo: bajo un cielo de hollín la llamarada de una falda. El viento indiferente arranca en las paredes anuncios lacerados. A esta hora
los muros rojos de San Ildefonso son negros y respiran: sol hecho tiempo, tiempo hecho piedra, piedra hecha cuerpo. Estas calles fueron canales. Al sol, las casas eran plata: ciudad de cal y canto, luna caída en el lago. Los criollos levantaron, sobre el canal cegado y el ídolo enterrado, otra ciudad”.

Logró reconciliarse con Pablo Neruda después de 25 años distanciados por el apoyo del poeta chileno a Lósif Stalin y a la URSS; exactamente en 1968, estrecharon sus manos, cinco años antes de la muerte de Pablo. Luego de ese encuentro, Paz le confesó a un catedrático amigo: “Ojalá en el futuro me juzguen por mi obra poética y mis ensayos, más que por mis opiniones políticas coyunturales”. En los años 70 se enfrentó al PRI, el partido hegemónico de la derecha mexicana, y propuso una partido alternativo, con base en el pensamiento de centroizquierda.

Octavio Paz vivió 84 años intensos, viajó por el mundo entero, representó a su nación en tres continentes, se amalgamó a la cultura hindú, a la japonesa y la francesa. Publicó 108 libros: 34 de poesía, 46 ensayos y 8 antologías. Fue un hombre que amó por igual a las mujeres y a los libros. Se entregaba feliz a la soledumbre, a la reflexión y al ensimismamiento:

“El muchacho que camina por este poema,
entre San Ildefonso y El Zócalo,
es el hombre que lo escribe:
esta página
también es una caminata nocturna”.

Como cantó Pablo Milanés: “El tiempo, el implacable, el que pasó”, pareciera que Octavio Paz nunca va a pasar, estará en un presente continuo, tal como lo concebían los estoicos liderados por Crisipo: Octavio es el tiempo presente, el único posible.

Murió el 19 de abril de 1998 víctima de cáncer, padecimiento que tuvo su primer aldabonazo en 1977 y lo superó. Pero en los años 90 hizo metástasis en sus huesos, dejándolo en silla de ruedas, entre hospitales y su solariega Casa Alvarado situada en Coyoacán. En sus años finales, se hizo más ermitaño, más asceta. Siempre tuvo una gran lucidez intelectual, su poesía nunca se agotó, a diferencia de otros poetas que en la senectud se les seca la musa; su inspiración lo acompañó cada mañana de su fecunda vida. Cuando caemos en cuenta que hace más de 100 años nació Octavio Paz Lozano, y observamos cómo cada día su obra escala peldaños más elevados en el arte de la palabra, concluimos: este siglo que ha transcurrido lleva su nombre.








León Magno Montiel
@leonmagnom
leonmagnom@gmail.com

miércoles, 22 de abril de 2015

¡NO HAY COBRES, NO HAY COBRES! Koquimba lanza "Como pie de Santo" (+Lyric Video)

La gaita ya suena en todo el país y causa sensación generando diversos comentarios a través de las redes sociales


La agrupación Koquimba no espero mucho y desde hace una semana lanzó al mercado musical el tema "Como pie de Santo",  una gaita que relata las peripecias que pasa un individuo como causa de su mala suerte y situación económica.

La gaita ha generado diversos comentarios a través de las redes sociales pues muchos venezolanos se sienten identificados con la temática de "por la crisis económica que vive el país y para muchos es una gaita protesta, sin embargo, para sus autores Carlos "Condorito" Vargas, Heriberto Molina y Oscar González es solo una gaita jocosa, que puede ser vivencial pues cualquier persona puede pasar en cierto momento por una mala situación y fue creada con la intención de divertir y que el publico disfrute del estilo del Koquimba.

Aqui puedes ver y escuchar en Lyric Video lo último de Koquimba  

                     

TitularesMARACAIBO

jueves, 16 de abril de 2015

Siace y Buena Vista Social Media enseñarán herramientas para vender en redes sociales

Brindando conocimientos a los emprendedores en Maracaibo

Como parte de su programa de responsabilidad social empresarial, Buena Vista Social Media con el apoyo del Servicio Integrado de Atención al Ciudadano Emprendedor (Siace) de la Alcaldía de Maracaibo, ofrecerán una charla a los pequeños y medianos empresarios de la ciudad para expandir sus procesos de comercialización y posicionamiento de marca en el mundo 2.0, así lo informó Jorge Berrueta, quien es director creativo de la empresa especializada en marketing digital.

“Establecimos una alianza de cooperación con el Siace con el propósito de brindar apoyo a todos los pequeños y medianos empresarios de las ciudad de Maracaibo, que buscan en las redes sociales una alternativa para comercializar sus productos y/o servicios; además de posicionar su marca en el mundo 2.0, es importante que una marca tenga presencia en las redes sociales, porque así establece una conexión directa con sus posibles consumidores”, expresó Berrueta.

El director creativo de Buena Vista Social, agradeció al Siace y a la Alcaldía de Maracaibo por la confianza en una empresa que cuenta con tan sólo 7 meses en el mercado y actualmente maneja más de 14 marcas entre Maracaibo y Estados Unidos. “Somos una firma relativamente nueva en la región, impulsada por un equipo joven con gran talento, donde empresas de gran trayectoria han confiado en este grupo comunicacional para posicionar su marca en las redes sociales”, aseveró.

Por su parte, Marjorie Fuenmayor, presidenta del Siace, comentó que este tipo de charlas son de gran importancia para el cuantioso número de emprendedores de la capital zuliana, porque todos los días buscan herramientas para fortalecer sus negocios.

“Desde la Alcaldía de Maracaibo en la gestión de la Alcaldesa Eveling de Rosales, nos planteamos un propósito, que es convertirnos en cómplices del crecimiento de todas aquellas personas que tienen una idea, donde los ayudamos a formalizar su negocio y convertirlos en empresarios; de esta manera impulsamos el crecimiento económico de la ciudad y la generación de nuevas fuentes de empleos directos e indirectos”, acotó Fuenmayor.

La representante de la Alcaldía de Maracaibo, extendió la invitación al público para que asistan a esta charla el próximo jueves 23 de abril a las 4:00 de la tarde en la sede del Siace, ubicada en el Centro Comercial Costa Verde, local PA-11.


Prensa @bv_socialmedia

¡EL VERDADERO VENEZOLANO! El nuevo comercial de Banesco que estremece al país

Los venezolanos sabemos del poder que tiene un “buenos días”, una sonrisa, un gesto de amabilidad. Seamos garantes de esa magia que se genera cuando expresamos bondad y cordialidad a los demás. Eso es lo que nos inspira, lo que nos hace ser mejores, es esa la fuerza que nos hace humanos, sensibles y compasivos. Dejemos relucir esa venezolanidad que todos llevamos en nuestro ser.

                             

miércoles, 8 de abril de 2015

"Rápidos y Furiosos 7" destrona a "La Cenicienta" en la taquilla venezolana

La película de acción protagonizada por Vin Diesel y Paul Walker se impone en el Top 5 nacional

La explosiva superproducción de Universal Pictures “Rápidos y Furiosos 7” se convirtió en la película más vista de Venezuela, en su fin de semana de estreno en el país. Más de 133 mil espectadores han disfrutado de la película de acción en territorio venezolano, incluyendo las salas de Cinex. La cinta protagonizada por Vin Diesel, Paul Walker, Dwayne Johnson, Jason Statham, Jordana Brewster y Michelle Rodriguez ha roto récords de taquilla. A solo días de estar en cartelera, ya ha recaudado más de 380 millones de dólares en todo el mundo y es el estreno del mes de abril más grande de la historia, lugar que pertenecía desde 2013 a Marvel “Capitán América y el Soldado del lnvierno”.

La película dirigida por James Wan, retoma la historia luego de que Toretto, O'Conner y compañía regresan a Estados Unidos. Los protagonistas de “Rápidos y Furiosos 7” desean adaptarse a una vida normal, pero el entorno ya no es el mismo y los problemas los siguen asechando. Ahora, en la pantalla gigante de Cinex, deberán enfrentar a un nuevo villano: Deckard Shaw, un asesino ex agente de la Fuerzas Especiales que está en búsqueda de los culpables de la muerte de su hermano. Lucas Black, Tyrese Gibson, Ludacris, Luke Evans, Nathalie Emmanuel y Kurt Russell también forman parte de esta superproducción que contó con un presupuesto de 250 millones de dólares.

Luego de liderar el Top 5 de Venezuela por tres semanas consecutivas, la cinta de Walt Disney Pictures “La Cenicienta”, baja a la segunda posición del ranking de la industria cinematográfica en el país. La versión en acción real del clásico cuento de hadas, protagonizada por Lily James y Richard Madden, cuenta la historia de penurias que vive Ella tras el fallecimiento de su padre. Una madrastra (Cate Blanchett) cruel, y una peculiar hada madrina (Helena Bonham Carter) que transforma una calabaza en una suntuosa y espectacular carroza de oro, cambiarán por completo la vida de Cenicienta. En esta oportunidad, el director Kenneth Branagh se ha permitido algunas concesiones en la trama para descubrir en Cinex, un poco más a los mágicos personajes.

“Divergente 2: Insurgente” desciende una posición en el Top 5 de la taquilla venezolana, y se ubica en el tercer lugar. En la segunda adaptación de la trilogía literaria de la estadounidense Veronica Roth, Tris (Shailene Woodley) y Cuatro (Theo James) son fugitivos en las salas de Cinex, y están siendo cazados por Jeanine (Kate Winslet). Corriendo contra el reloj, deberán descubrir qué es lo que protegió la familia de la protagonista al sacrificarse, y por qué los líderes de Erudición harán todo en su poder para detenerlos. Ansel Elgort, Naomi Watts, y Octavia Spencer también forman parte del elenco dirigido por el cineasta Robert Schwentke.

La cinta protagonizada por Hugh Jackman, “Chappie”, es la cuarta película más vista en Venezuela, descendiendo una posición en comparación con la semana anterior. Ambientada en una futurista Johannesburgo, la ciudad más grande y poblada de Sudáfrica, la producción disponible en la cartelera de Cinex, cuenta la historia de un policía androide, que ha sido robado y reprogramado, convirtiéndose así en el primer robot con la capacidad de pensar y sentir por sí mismo. Fuerzas poderosas y destructivas empiecen a percibir al robot humanoide como una amenaza para el orden mundial.

La cinta animada “El Séptimo Enanito” cierra el Top 5 de las películas más vista en Venezuela. El largometraje cuenta la historia de siete torpes enanos que condenan al reino a un sueño de 100 años, después de que uno de ellos desencadenara la terrible maldición que tenía la princesa Rose desde que era una bebé. Asumiendo su responsabilidad, Bubi, el séptimo enanito, junto a su pandilla deberá viajar al futuro para deshacer el encanto de la Reina de Hielo. Nota de Prensa Cinex

Top 5 del cine en Venezuela: 
1 “Rápidos y Furiosos 7” 
2 “La Cenicienta” 
3 “Divergente 2: Insurgente” 
4 “Chappie” 
5 “El Séptimo Enanito”

Fuente Cinex

martes, 7 de abril de 2015

Héctor Lavoe y su extraño poder - (+VIDEO) por León Magno Montiel @leonmagnom

“Tras las rejas me arrastraron en medio del mercado, 
allá donde se iza la bandera
a la que no he prestado nunca juramento.”
Paul Celan (Rumania, 1920-1970) 


La primera vez que vi una fotografía de Héctor Lavoe me pareció ver la estampa de un escritor o quizá de un actor, más que la de un sonero. Su estilo me recordó al cineasta Woody Allen, al joven judío en la inmensidad de la isla Manhattan en los años 70. En esa fotografía Lavoe lucía sus grandes anteojos de pasta, un cigarrillo entre los dedos, y un flux a cuadros, de estilo muy costeño, diríamos: muy garcíamarquiano. De esa imagen salían efluvios de un extraño poder, especie aura de santo profanado. Desde entonces comencé a interesarme por su figura, por su carrera musical, seguí sus pasos.

En los años setenta buscaba con ansiedad sus producciones para escudriñarlas en rondas musicales con mis vecinos, con mi hermano, en las rumbas de nuestro Barrio San José. Escuchaba sus primeros éxitos junto a Willie Cólon, elepés pioneros del boom de la salsa: “La Gran Fuga”, “El Malo”, “Cosa Nostra”, “Asalto Navideño”, títulos influenciados por los thrillers hollywoodenses de la época. Sus álbumes de vinilo salieron al mercado entre los años 1967 y 1973, fueron 18 en total, con fotografías en las carátulas de estilo gansteril, con sobretodo y sombrero, que causaron un gran impacto en el imaginario de las urbes caribeñas. Sus éxitos se convirtieron en clásicos: “Calle luna, calle sol”, “Barunto”, “Juana Peña”, “La Murga”, “El día de mi suerte”, y aún siguen presentes en muchos programas de radio especializados, en las velloneras y rockolas, en los nuevos dispositivos digitales en boga, y en las fiestas tradicionales de las barriadas latinas.

Su ciudad natal fue Ponce, el 30 de septiembre de 1946 vio la luz en “La perla del sur” cuna de Cheo Feliciano (1935), de la Sonora Ponceña (1954) y del insigne pianista Papo Lucca (1946). Su madre fue Francisca Martínez, una cantante de las fiestas patronales puertorriqueñas, quien murió a causa de una enfermedad respiratoria cuando Héctor tenía cuatro años de edad. Su padre fue el maestro Luis Pérez, director de orquesta típica, quien lo llevó a estudiar música en la Academia Juan Morel Campos. 

Según sus profesores, el niño Héctor Juan tenía un oído casi absoluto, con una afinación natural, aprendía con rapidez y destreza las lecciones de piano. Cultivó un gran respeto por cantantes como Carlos Gardel, Alfredo Sadel, Chuíto de Bayamón y Daniel Santos; solía imitarlos con gracia. A su admirado bolerista Felipe Pirela le dedicó un álbum homenaje, en 1979, esa producción ganó muchos reconocimientos. Héctor grabó ese álbum de boleros titulado “Sombras nada más” con una actitud mística, fumando en silencio, como un trovador herido entre la penumbra del recuerdo. Siempre iba trajeado de blanco al estudio.

El mundo de sonidos donde comenzaba a habitar Héctor, tuvo su primera floración cuando conformó una agrupación de aficionados, solo tenía 14 años de edad y ya participaba en programas de radio y televisión. Todos comentaban el don musical que poseía el hijo del maestro Luis Pérez.

El 3 de mayo de 1963, con 16 años de edad, Lavoe se marchó a Nueva York, la capital mundial de la música. Allí vivió junto a su hermana mayor Priscila, quien lo albergó. Al principio trabajó unos días como pintor de vallas, trepado en las peligrosas alturas. Hasta que comenzó en la orquesta New Yorker Band en 1964, gracias a la invitación de Russell Cohen. Su primera interpretación ante un vasto público fue el bolero “Plazos Traicioneros”:

“Cada vez que te digo lo que siento 
tu siempre me respondes de este modo 
deja ver, deja ver 
si mañana puede ser lo que tú quieres”

Ya habituado al ambiente del Bronx, el polémico condado norteño, y al ritmo frenético de la ciudad multiétnica y tentadora: Nueva York, el jibarito conoció a un joven trombonista y arreglista llamado William Anthony Colón: un neoyorquino de ascendencia puertorriqueña que no hablaba español. Se hacía llamar Willie Colón, un latino desarraigado, fanático de la música caribeña. Comenzaron juntos una carrera de éxitos en 1967, una dupla carismática, mágica que se mantuvo hasta 1973. Colón, años después confesó: “Héctor fue quien me enseñó a hablar español, con él conocí el éxito en la música”. Juntos lograron impactar en los públicos de América con una imagen irreverente, desafiante, eran “Los chicos malos de la salsa”, una especie de “raperos retadores” de hoy. Eran jóvenes “nuyoricans”, iconoclastas, de 17 años de edad, que en vez de gritar: “sexo, drogas y rock and roll” como los afroamericanos y blancos “rednecks” en el Festival de Woodstock de 1969, gritaban: “sexo, salsa y ron”. Aunque en el caso de Lavoe, su grito a la postre tuvo un largo y oscuro eco, transitó los laberintos de la heroína; la adicción terrible acabó unas décadas después con su carrera, con su familia y con su vida.

En 1975, Héctor Lavoe comenzó su exitosa carrera en solitario, amplió su orquesta, anexó trompetas a la sección de vientos y lanzó el legendario álbum “La voz”, la versión latina del apelativo de Frank Sinatra. Comenzó una escalada de éxitos en toda América que tuvo su cima más alta con el álbum “La Comedia” de 1978, en cuya carátula aparece disfrazado del Charlot, el mítico personaje creado por Charles Chaplin. Allí grabó un tema que lo describe, es su biografía musical: “El Cantante“, escrito para él por Rubén Blades a su imagen y semejanza:

“Yo soy el cantante
muy popular dondequiera
pero cuando el show se acaba
soy un humano cualquiera:
Y nadie pregunta
si sufro, si lloro
si llevo una pena que hiere muy hondo
yo soy el cantante y mi negocio es cantar
y a los que me siguen
mi canción voy a brindar.”

El destacado cronista César Miguel Rondón, en un especial para el Canal E sobre la vida de Héctor, expresó: “En el canto de Lavoe conseguimos la venganza por la vida sufrida en el barrio, una voz que reta, una asechanza. Cantaba con mucha rabia”. Su compañero, cantante y paisano ponceño Cheo Feliciano, declaró a la prensa: “Héctor era un duende, a él todo se le perdonaba”. Y ciertamente en muchas ocasiones el público lo esperaba por horas, y al llegar Héctor a cantar lo insultaba, le gritaba improperios, pero después de la tercera canción lo adoraba, lo coreaba y consentía, aplaudía a rabiar cada tema suyo.

El propio poeta de la salsa Rubén Blades, al definir a su colega admitió: “Él tenía un poder, el poder del barrio, y tenía mucho humor”. Sin duda, el humor es una cualidad de los hombres inteligentes, de los seres asertivos y con mentes rápidas. 

Su vida fue un pendular entre la tragedia y la victoria, tanto en la música como en el amor, sus matrimonios fueron minados por la discordia y sus excesos en la bohemia: el primero con Carmen Castro en 1968, el segundo con Nilda “Puchi” Román en 1969, quien fue la mujer de su vida, su pasión, su frenesí hasta su trágico final. 

Héctor vivió el honor de ser el cantante de salsa más admirado por sus compañeros de Estrellas de Fania, el solista que cerraba cada show. Él era el más esperado por el público, representaba el clímax en cada concierto. En paralelo al éxito en los escenarios, tuvo que enterrar a su pequeño hijo Héctor Junior, víctima de un accidente con armas de fuego en 1987. Ese año aciago, también soportó el asesinato de su querida suegra a causa de múltiples puñaladas, ocurrido en Puerto Rico. Esos sucesos convirtieron a Héctor en un ser mustio, solitario, silente, parecía que habitaba en un mundo paralelo. El cantante Tito Nieves, su vecino de Queens, comentó luego de acompañarlo en esas exequias: “Desde entonces su espíritu, su deseo de luchar y triunfar, se truncaron. Él siguió en la vida como vegetando, atado a algo terrible y oscuro”. 

Es muy irónico afirmar que un ser como él, que transmitió tanta alegría al cantar, que portaba una luz cenital en los escenarios, que estaba siempre sonreído; vivió en un sótano de profunda tristeza, de depresión y con la rabia más erosiva, que le incendiaban el alma y lo incitaban a buscar el sosiego en las drogas.

El deterioro progresivo de su personalidad lo llevó a ser internado en hospitales psiquiátricos, intentó quitarse la vida lanzándose del noveno piso del Hotel Regency en Puerto Rico después de un fallido concierto en Bayamón en 1988. Al igual que Jimmy Hendrix, Kurt Cobain, Whitney Houston, Diomedes Díaz y tantos otros artistas que fueron drogadictos compulsivos; Héctor comenzó a incumplir sus agendas, a faltar a sus rutinas de trabajo. Mientras tanto se acrecentaba el terror a los micrófonos, se tornaba un hombre agresivo y ofensivo. Progresivamente perdió el control de sus emociones, y hasta de algunas habilidades y destrezas. Lo movía una pulsión de muerte, aunque nunca lo admitiera.

Esa fue la imagen deleznable que nos presentó la película “El Cantante, cinta de 2006 basada en la vida del sonero Lavoe, protagonizada por Jennifer López y Marc Anthony, y dirigida por el cubano León Ichaso. Con un libreto que de forma exagerada y degradante redujo a Héctor Lavoe a un desecho de las drogas, sin hacerle justicia a su inconmensurable talento, a su portento de artista único: al que los músicos y cantantes de la salsa concedieron el título unánime de “El mejor del género”. Mostraron su lado oscuro de forma morbosa, y en cambio su lado luminoso, lo asomaron a medias.

Su deceso se produjo el 29 de junio de 1993 en el Hospital Saint Claire de Nueva York, su cuerpo minado por el sida, virus que contrajo producto del intercambio de jeringas entre drogadictos. Fue enterrado en el viejo cementerio Saint Raymond de Queens, pero un año después sus restos fueron sepultados junto a su hijo en Ponce, la ciudad señorial donde nació, tal como fue su última voluntad. 

Héctor Juan Pérez Martínez “el jibarito”, el ponceño enamorado del folclor de su isla, amante del cuatro boricua, de las canciones tradiciones que ejecutó con maestría Yomo Toro en sus discos navideños, el apasionado de la plena y la bomba. Finalmente sucumbió, su cuerpo estuvo signado por lo trágico, por múltiples avatares. Pero su alma triunfó, y seguirá por mucho tiempo brillando entre nosotros, con el extraño poder que poseía.

La simpatía por “El jibarito” se tornó en devoción en los habitantes del Callao, el principal puerto de Perú, en cuyas humildes hogares se venera a Lavoe como si fuera un santo. Es común conseguir en las casas una hornacina donde reposa la fotografía del cantante ponceño y una vela enfrente alumbrando su recuerdo, rindiendo homenaje al eterno milagro de su música.

El epígrafe que elegí para esta crónica, le pertenece al poeta rumano Paul Celan. Lo escogí, porque tal como lo expresan esos versos: Héctor nació para el dolor, bajo las piedras del llanto, y fue arrastrado por el mercado musical para convertirlo en una máquina de producir dinero, explotado entre las rejas de un sello discográfico de Nueva York. Aun así, nunca prestó juramento a la cultura norteamericana, no fue un ciudadano anexionista, fue un boricua raigal: defendió y promovió el canto del coquí, la cultura puertorriqueña en todas sus expresiones, resaltó la identidad nacional borinqueña. En ocasiones se cubrió con la bandera puertorriqueña para finalizar sus actuaciones, la mostraba con orgullo acentuado.

Tal como lo cantó en “Sóngoro cosongo”, el poema escrito en 1931 por el cubano Nicolás Guillén: “con los santos no se juega”. Con ese precepto de respeto, Héctor es considerado por el pueblo una deidad del canto, con una presencia continua y permanente: él soneó a los periódicos del ayer, a los timadores del barrio, a las hetairas con nombres de muchachas de pueblo, a los santos benévolos, a los raigones purificadores del Rompe Saragüey, a las cicatrices invisibles que llevaba en su alma estoicamente. Por ello, hago una ofrenda a su extraño poder espiritual y celebro su legado musical. Y aún lamento su infausto final.



                             








León Magno Montiel
@leonmagnom
leonmagnom@gmail.com 

lunes, 6 de abril de 2015

"La Cenicienta" líder indiscutible de la taquilla venezolana

La película en acción real del cuento de Disney lleva tres semanas encabezando el Top 5 en el país


Por tercera semana consecutiva, la cinta de Walt Disney Pictures “La Cenicienta” es la película más vista en Venezuela. Desde su estreno en la cartelera venezolana el 13 de marzo, la película protagonizada por Lily James y Richard Madden, ha sido vista por más de 310 mil espectadores en el país, incluyendo las salas de Cinex.

En la nueva versión de “La Cenicienta”, que expone al clásico cuento de hadas en acción real y con actores de carne y hueso, la madrastra (Cate Blanchett) sigue siendo tan cruel como siempre, y la hada madrina (Helena Bonham Carter) transforma una calabaza en una suntuosa y espectacular carroza de oro. En esta oportunidad, el director Kenneth Branagh se ha permitido algunas concesiones en la trama para descubrir en Cinex, un poco más a los mágicos personajes.

“Divergente 2: Insurgente” es la segunda película más vista en el país, y se mantiene en la segunda posición del Top 5 de la industria cinematográfica venezolana, al igual que la semana pasada. En la segunda adaptación de la trilogía literaria de la estadounidense Veronica Roth, Tris (Shailene Woodley) y Cuatro (Theo James) son fugitivos en las salas de Cinex, y están siendo cazados por Jeanine (Kate Winslet). Corriendo contra el reloj, deberán descubrir qué es lo que protegió la familia de la protagonista al sacrificarse, y por qué los líderes de Erudición harán todo en su poder para detenerlos.

En “Divergente 2: Insurgente” las cinco facciones en las que se divide la sociedad han entrado en conflicto, lo que conlleva a que las decisiones tomadas sean más importantes que de costumbre. Tris ya no es la misma chica de antes, se ha vuelto más dura, y se verá obligada a llevar a cabo acciones que en ningún momento pensó que haría. Ansel Elgort, Naomi Watts, Octavia Spencer, Miles Teller, Jai Courtney, Maggie Q y Zoë Kravitz también forman parte del elenco dirigido por el cineasta Robert Schwentke.

En su semana de estreno, la nueva película protagonizada por Hugh Jackman, “Chappie”, se posiciona en el tercer lugar de la taquilla en Venezuela. Sharlto Copley, Dev Patel, Yolandi Visser y José Pablo Cantillo completan el elenco de la aventura de ciencia ficción que se exhibe en Cinex. Ambientada en una futurista Johannesburgo, la ciudad más grande y poblada de Sudáfrica, la cinta cuenta la historia de Chappie un policía androide, que ha sido robado y reprogramado, convirtiéndose así en el primer robot con la capacidad de pensar y sentir por sí mismo. Por lo cual, fuerzas poderosas y destructivas empiecen a percibir al robot humanoide como una amenaza para el orden mundial.

La cinta animada “El Séptimo Enanito” ocupa el cuarto lugar del ranking de la industria cinematográfica en Venezuela, tras su semana de estreno. La película exhibida en Cinex, se trata de la historia de siete torpes enanos que condenan al reino a un sueño de 100 años, después de que uno de ellos desencadenara la terrible maldición que tenía la princesa Rose desde que era una bebé. Asumiendo su responsabilidad, Bubi, el séptimo enanito, junto a su pandilla deberá viajar al futuro para deshacer el encanto de la Reina de Hielo.

Descendiendo dos lugares en relación a la semana anterior, “Los Pingüinos de Madagascar” en la quinta posición del Top 5 venezolano. La cinta animada producida por Dreamworks Animation, distribuida internacionalmente por Fox y exhibida por Cinex, sigue la vida de Skypper, Kowalsky, Rico, y Cabo, unos superagentes pingüinos que realizarán la misión para la que llevan preparándose toda su vida: salvar al mundo. La operación secreta será llevada a cabo en colaboración con la unidad “Viento del norte”, un comando de élite de varias especies que se dedican a ayudar a los animales que no pueden defenderse por sí mismos. Nota de Prensa Cinex

Top 5 del cine en Venezuela: 
1 “La Cenicienta” 
2 “Divergente 2: Insurgente”
3 “Chappie”
4 “El Séptimo Enanito”
5 “Los Pingüinos de Madagascar”

Fuente Cinex