miércoles, 17 de abril de 2013

Despedirán a trabajadores de la Gobernación del Zulia que votaron por Capriles

Escándalo tras grabación.  Se caen las caretas del socialismo

El secretario de deportes anunció que tiene información detallada proveniente de la sala situacional del Psuv y que tomará medidas radicales en contra de quienes decidieron respaldar al candidato de la derecha. El secretario de Deportes del estado Zulia, Leonet Cabeza, en una reunión que sostuvo el pasado lunes 15 de abril, posterior a las elecciones presidenciales en las que resultó ganador por un corto margen Nicolás Maduro Moros, anunció que despedirán a los trabajadores del Instituto Regional de Deportes (Irdez), adscrito a la secretaría que dirige y que forma parte del tren ejecutivo del Gobernador Socialista, Francisco Javier Arias Cárdenas.

Y es que más de 70% de la nómina de trabajadores, entre contratados y fijos, se encuentra colgando en un hilo, porque a primera hora de la mañana del lunes, el secretario de deportes en la entidad zuliana, les dijo que tenía información proveniente de la sala situacional, sobre un grupo de empleados del ejecutivo regional que votaron por la opción de Henrique Capriles Radonski.Cabezas, expresó durante esa reunión con los trabajadores que “no volverán a gobernar, ni a trabajar con este gobierno revolucionario”sentenciando de esta manera, la decisión de despedirlos.

El Titular de la cartera del deporte en la región, con un tono agresivo y determinado, indicó que espera el informe final de esa sala situacional que posee la información de los trabajadores que votaron en contra de Nicolás Maduro, declaraciones que demuestran y confirman las teorías de muchos en las filas de la oposición, en las cuales señalan que los empleados públicos, son víctimas de hostigamiento por parte de los altos funcionarios del Gobierno revolucionario, para que asistan a concentraciones o voten por el candidato del oficialismo.

“Pueden ir a donde les dé la gana, al Ministerio del Trabajo, a los Tribunales, pero no vamos a permitir a través del Gobernador (Francisco Javier Arias Cárdenas), los tenemos identificados y los vamos a sacar (…) yo voy a asumir mi responsabilidad por ser chavista y socialista”, aseveró Leonet Cabeza.

“Afuera hay más de mil chavistas que no tienen que comer y son fieles a este proceso, y ustedes que comen de nosotros nos tiran piedras”, fueron las palabras de Leonet Cabeza, minutos previos para concluir una reunión donde se le notificaba u obligaba a los trabajadores del Irdez a asistir a la concentración que se hizo el pasado lunes en las instalaciones de la Plaza Urdaneta de Maracaibo, a escasos 500 metros de esa dependencia y donde se concentraron también trabajadores de otros organismos adscritos a la Gobernación del Estado Zulia y dependencias del Gobierno Nacional, para manifestar su “apoyo incondicional” al presidente electo, Nicolás Maduro.

xxx Fotografía de Archivo: Leonet Cabeza, Secretario de deportes del estado Zulia y Director del Instituto Regional de Deportes del Estado Zulia (Irdez).

domingo, 7 de abril de 2013

Se busca un país. Leonardo Padrón


Confieso que mi cédula de identidad me tiene exhausto. Venezuela se ha convertido en una experiencia límite. Pero más me perturbaría cultivar la indiferencia o, peor aún, aplaudir el desatino monumental que vamos siendo.

Debo confesar que estoy agotado. El país se me ha vuelto un insomnio. No puedo iniciar estas líneas de otra manera. La primera persona del singular es el lugar donde comienza, para todos, el país que somos. El país ocurre primero en el desayuno que nos llevamos a la boca. En las noticias que te emboscan los buenos días.

En el hueco que tu carro descubre camino al trabajo. Confieso que mi cédula de identidad me tiene exhausto. Venezuela se ha convertido en una experiencia límite.
Pero más me perturbaría cultivar la indiferencia o, peor aún, aplaudir el desatino monumental que vamos siendo. Decía Marguerite Yourcenar que el verdadero lugar de nacimiento es aquel donde por primera vez nos miramos con una mirada inteligente.

Hoy los venezolanos tenemos un país extraño y drásticamente superior a nuestro asombro. La tranquilidad nos quitó el habla. Deambular entre los titulares es respirar tizne y desaliento. Hoy todos estamos salpicados por esa nación áspera que habla con estridencia y nos empuja, pendencieramente, el hombro.

Somos una eterna cuenta regresiva. Cada quincena nos jugamos el destino. Necesitamos con urgencia una cierta dosis de aburrimiento. Pero más apremiante aún es conseguir el país que no termina de aparecer. Quizás es el rasgo más común que tienen entre sí un habitante de Chivacoa, El Supí, Manzanillo, Agua Salud o El Cafetal: todos buscamos esa esquiva palabra llamada bienestar. O elijamos otra, una instancia de arranque: sosiego. Que ocurra el sosiego.

En la red social Twitter no siempre triunfan los insultos. Alguien escribió en estos días: “La esperanza también es un talento”. Se me antoja que es una frase poderosa y certera.

Para no claudicar uno debe emplearse a fondo. Es la tarea, quizás la primera, de todos los que habitan este mapa proceloso: ejercer activamente nuestro talento para la esperanza.En definitiva, andamos buscando un país donde la decencia se convierta en rutina. Donde mi diferencia sea el vínculo con la tuya.

Donde sea moralmente inadmisible el escarnio. Aquí todos estamos agotados de tanto desencuentro, tanta agresión mutua, tanto reventarnos la madre en el idioma. La calle es un desafinado coro de rencor. Las amistades crujen a pedazos. Los gremios se fragmentan. Padecemos los síntomas de un virus llamado odio. Es imperativo conseguir la bisagra que nos regrese a una cordial topografía de múltiples registros.

Por eso, en estos días feroces hay que ponerse el mapa encima. En estos días toca revisar lo que somos y lo que hemos dejado de ser.¿Qué es hoy un escritor en Venezuela? ¿Por qué amenazan el trazo de un dibujante? ¿A quién asusta tanto el humor? ¿Cómo duerme un dramaturgo al que le han quitado la sede? ¿Cuántos insultos por minuto tolera un periodista? ¿Quién oye la voz de los pensadores? Ezra Pound decía que los artistas son las antenas de la raza. Sabemos que la única doctrina de un artista es la libertad.

Tiene la costumbre de volar varias veces al día. No sabe de genuflexiones. No ofrenda lisonjas al poder. Está diseñado estructuralmente para disentir, criticar, proponer. No busca fuegos fatuos. El artista es el moscardón de la realidad. La agitación y la irreverencia. El artista no quiere ser gobierno, prefiere ser conciencia y reclamo.En estos días, cuando la crispación inunda los escritorios, las palabras, los dientes, las miradas, los confines del Metro, el alumbrado público, la histeria y la historia, el artista no puede, no debe, no sabe quedarse callado. El artista dice basta, existo, incomodo, tres veces grito.

Hace teatro y revuelve. Escribe un poema y golpea. Pinta un lienzo y convoca. Se cuelga una guitarra y abunda. El artista imagina, explora, denuncia, testimonia. El artista es el revés de la mordaza. Te advertimos, poder: No le exijas mansedumbre.Yo estoy harto de recibir insultos telefónicos y amenazas de muerte al filo de la madrugada. No me cabe una ofensa más en el oído. No sé callarme la boca, no nací para plegarme al miedo, no quiero cambiar de código postal.

Si digo “no estoy de acuerdo”, recibo a cambio una pedrada en mi vida personal. Si escribo “difiero”, dibujan una cruz en mi frente.Venezuela se ha convertido en una melancólica pera de boxeo. Todos dicen venerarla, mientras la golpean sin pausa. Porque cuando excluyes al que no piensa como tú, estás golpeando al país. Cuando chillas amenazas, cuando exiges devoción acrítica, cuando vociferas un solo color, estás golpeando al país policromático que posee voz propia.

No deseamos gobernantes cuya premisa sea pulverizar, agraviar, satanizar al contrario. El pueblo no son ocho millones de votantes, ni seis millones y medio. El pueblo no es sólo aritmética electoral. A fin de cuentas, hoy vivimos en una comarca donde la muerte tiene más rating que la vida.El arte, con todos sus rostros, tiene a Venezuela en la punta de sus angustias.

Decía Unamuno que la cultura se conquista. Una tarea imperiosa ante un país que se nos rompió en las manos. La zanja que nos divide se hace cada vez mayor. Ya basta. Es suficiente. Paremos. La crisis moral nos ha estallado en la cara. Nos está quedando torcido el dibujo. Necesitamos resetear el país.Y que lo entienda de una buena vez el poder: nunca nos quedaremos callados cuando las cosas marchen mal.

Así mañana el poder se llame Henrique Capriles Radonski.Sólo aspiramos pluralidad, bienestar, conciliación. Ese es el punto crucial. Se busca un país que nos contenga a todos. Que sea norte y futuro, no fractura y violencia. Un país que tenga 28 millones de abonados para el mismo juego. Una patria cuya mejor ideología sea la mano extendida.

Se busca un país. Múltiple y unido. Un caleidoscopio de un solo nombre. El detalle es que sólo entre todos podemos conseguirlo. La indolencia, señores, ha llegado a su fecha de vencimiento. 

MARACAIBO 24 EN NOTICIAS

martes, 2 de abril de 2013

Así le dan la bienvenida a la zuliana Gaby Romero a la cadena Univisión

La animadora zuliana Gaby Romero salió Venezuela para buscar nuevos horizontes en lo laboral y profesional y así lo cumplió.


Romero el pasado mes de julio audicionó para el reality show de la cadena mexicana Tv Azteca LA ACADEMIA, y aunque no quedo dentro del programa inmediatamente recibió una propuesta para moderar un programa tipo magazine llamado D, Latinos al día, que transmite Azteca América.

Ahora Univision transmitirá el programa conducido por la marabina Gaby Romero, para felicidad no solamente de la también cantante zuliana sino también de su familia.

lunes, 1 de abril de 2013

La cola que realmente debemos hacer. Jorge Berrueta

Regresamos a la realidad luego de este asueto de Semana Santa, algunos contentos, mientras que otros están menos emocionados por tan cortas vacaciones. Ahora nos enfrentamos a las colas y no son únicamente las viales; sino también las colas en los supermercados para adquirir los alimentos que se logran conseguir con los churupos que nos quedaron en el bolsillo por invertir en un momento de recreación con la familia.

A unas horas de iniciar la sobrevenida campaña electoral para elegir al próximo presidente de la República Bolivariana de Venezuela, nos encontramos a los dos principales contendientes afinando detalles para realizar sus respectivos actos políticos, uno en el estado natal del difunto Presidente y el otro en el oriente del país.

Mientras uno promete continuar con un modelo político desgastado y reformulado durante más de 14 años del proceso revolucionario - que nos mantiene con apagones, carencia de insumos y medicamentos en farmacias y hospitales, que no ha garantizado la seguridad personal de cada venezolano y tampoco mantiene esa soberanía alimentaria de la que tanto se jactan, por simplemente convertir a Venezuela en un estado importador, cuando en la época de la “cuarta”, este país caribeño era una nación exportadora - hace su campaña política con el nombre de un portaviones que ya no existe físicamente, pero que trata de mantener vivo a toda costa su nombre y pensamiento para conservar ese grupo de seguidores y así decir que heredó ese liderazgo y ocupar la silla de Miraflores por otros seis años más, porque recordemos que el candidato rojo rojito, quien se hace llamar hijo del fallecido, es uno de los más viejos ocupantes de cargos de función pública en esta revolución del siglo XXI.

Por otro lado, el candidato de la llamada la ultra derecha golpista, acusado de ser financiado por entes del exterior, busca brindar un modelo económico de centro – izquierda similar al implementado en Brasil, que por cierto, se convierte en una de las principales potencias productivas de la región. Este candidato quien viene de ocupar cargos públicos desde muy joven, como diputado, alcalde y gobernador y ahora aspira a la presidencia, ofrece un millón de empleos en su primer año de gobierno, dar apertura a las inversiones extranjeras en el territorio nacional con garantías de legales, además de mejorar lo existente en cuanto a los actuales programas sociales como la Misión Barrio Adentro, Mercal, Pdval y otros que de alguna manera si han mejorado – porque hay que reconocer que si han generado cambios en algunos sectores populares-la calidad de vida de personas de escasos recursos.

Los venezolanos tenemos un post doctorado en procesos electorales, y el 14 de abril estaremos otra vez haciendo la cola y presionando en la máquina la palabra VOTAR. A pesar de la rapidez con la cual se realiza el proceso de votación, son muchos los que por flojera – porque eso no tiene otro nombre - no se levantan de sus camas para ejercer su derecho constitucional al sufragio, alegando que el candidato del partido de gobierno va a ganar sin importar que el universo electoral completo participe en las elecciones.

Nuevamente los comandos de campaña trabajan en las estrategias para llamar a la participación ciudadana en este proceso. Sin embargo, el ente comicial en reiteradas oportunidades ha pedido CONFIANZA a los electores, asegurando que las elecciones son transparentes y que es uno de los mejores – cosa que no ponemos en duda, porque no existe otro igual en el mundo – aquí la desconfianza no viene en el procedimiento sino en quienes dirigen al órgano electoral, quienes en reiteradas ocasiones han manifestado su simpatía hacía la revolución.

El venezolano de a pie, ese que dice “yo no soy político y tampoco me interesa la política, porque no como con eso” pero que siempre habla de lo bueno y malo del actual gobierno, se pregunta ¿Qué garantía tengo en estas elecciones? Muchas le puedo decir, una de ellas es que está cumpliendo con su derecho a elegir, porque de eso se trata la democracia. Los mitos que vienen con cada elección han sido desmentidos por ambos sectores políticos del país. Hay que vencer a la flojera, esa comodidad de quedarse en casa o aprovechar para irse de viaje y no perder el tiempo en una cola.

Recuerda, perder el tiempo en una cola te puede garantizar la posibilidad que no hagas más colas para comprar comida, que no se produzcan más apagones por falta de inversión en el sistema eléctrico nacional y que tu sueldo realmente te alcance para comprar un carrito, pagar la casa y tener esos “lujos” que te mereces producto del sudor de tu frente y no porque un gobierno te lo regale.

Jorge Berrueta R. / Periodista CNP 16.146

Twitter: @jberrueta - email: jorgeberrueta@gmail.com