jueves, 19 de mayo de 2016

“Twitter: una herramienta para educar” - por León Magno Montiel @leonmagnom

 “La idea es usar lo que ya existe en la red
para ayudar a enseñar, sin perder identidad”.
Mónica Stillo (Investigadora uruguaya)        

                         
 Las personas tenemos resistencia a los cambios, nos negamos a cambiar hábitos o rutinas, a darle paso a nuevos aparatos o tecnologías en nuestra rutina diaria. Así ha sucedido a través de la historia con cambios tan importantes como el automóvil, la electricidad o la llegada de las computadoras. Esta resistencia al cambio se acrecienta a medida que envejecemos, en general, el adulto mayor está menos presto para los cambios de hábitos, puede costarles integrar nuevos elementos tecnológicos en su quehacer. Los adolescentes y adultos contemporáneos representan la diferencia: ellos nacieron para los cambios. En esta era de las redes sociales, muchos se resisten a darle paso a esas tecnologías de la comunicación inmediata en la educación formal. En el caso de Twitter, el microblogging creado por Jack Dorsey en 2006, creemos es uno de los mejores aliados para los educandos de este siglo, es una herramienta muy útil e innovadora para los educadores.

Antecedentes:
El 21 de marzo del 2006, un joven nativo de Misuri con apenas 30 años de edad  llamado Jack Dorsey, envió el primer mensaje de 140 caracteres,  lo llamó un “tweet”, es decir: “trino”. Ese día nació el microblogging que conocemos como Twitter, la red social identificada con un azulejo, un pájaro azul trinando en la web 2.0, conectando gente de los cinco continentes. Ese trino o gorjeo electrónico que se produjo en la computadora de Dorsey ahora cuenta con  580 millones de usuarios en 32 idiomas en todo el globo. Su creador se ha  convertido en una celebridad de la tecnología, en un nuevo líder del ranking de millonarios del mundo, certificado por  la Revista Forbes.
En un principio, Twitter, como todas las redes sociales: Facebook, Sónico, Lindkedin, Badoo, instagram, se creía que sería utilizado para lo lúdico, para el mero divertimiento, sería un dispositivo para acercar personas ubicadas en ciudades lejanas, algunas antípodas, solo para entretenerlas o comunicarlas de forma básica. Sin embargo no ha sido así, su impacto ha obligado a replantear la forma de hacer la comunicación, la política y el arte. Ha puesto el acento en el acontecer social, las crisis políticas, procesos eleccionarios, las noticias y las novedades en general.
El sociólogo Manuel Castells afirmó en 2004: “A lo largo de la historia el poder se ha basado en el control de la información y la comunicación”. Y luego concluyó: “Hemos pasado de un mundo dominado por la comunicación de masas a un mundo en que esta coexiste con la autocomunicación de masas”.
En  estos años de evolución, Twitter ha crecido exponencialmente y tiene una inmensa presencia en los medios de comunicación de todo el planeta. Hoy en día es impensable un periódico, emisora o canal de televisión sin su cuenta Twitter, y está generando una gran interactividad, produciendo el feedback que en otrora se realizaba a través de cartas, faxes, llamadas telefónicas costosas. Twitter es parte de la producción de contenidos de cualquier medio masivo, fuente de contactos con su público, anunciantes, proveedores y usuarios en general. No obstante, no ha tenido hasta ahora, el mismo impacto en la educación, en las universidades o en las escuelas.
Propuesta:
Twitter está presente en todos los networks de radio y televisión, en las cadenas editoriales, medios satelitales, esto le ha dado a la red de los trinos un peso específico en el mundo político, logrando generar o reforzar matrices de opinión que favorecen o enlodan la imagen de gobernantes, empresarios, celebridades planetarias. Twitter ha moderado el debate en crisis como “primavera árabe”, la de los renegados en las plazas europeas, y de los inmigrantes asediados en Norteamérica.
Ahora Twitter debe entrar en las escuelas, liceos, universidades, y desde las PC o los móviles; generar información y conectar a los alumnos con los contenidos y nuevos aprendizajes. Con todo su potencial, pues si la red Twitter fuese un país, tendría más habitantes que los Estados Unidos, Brasil o Canadá. Sus 580 millones de habitantes generan cerca de 350 millones de tuits al día, donde logran adjuntar fotografías, logos, MP3, blogs, archivos digitales, videos, juegos, bibliotecas virtuales, infografías.  Este inmenso tráfico de contenidos se genera desde las computadoras, las tabletas y los teléfonos inteligentes.  Venezuela está en la cuarta posición como país generador de tuits (porcentualmente) cada día se cierra un poco la brecha digital, cada día tenemos menos analfabetos digitales. En América Latina, los usuarios venezolanos generan el 45% de los tuits del tráfico total de esa red (Conatel, 2012).
 Algunos educadores o teóricos han satanizados las redes sociales, argumentan que son banales, que han vaciado de contenido el entretenimiento, la correspondencia, que mataron la era epistolar. Sin embargo, las redes no son malas o buenas a priori, su categorización depende del uso que cada quien le dé. Una red como Facebook puede ser muy útil si le damos un uso pedagógico, si la usamos para colgar información valiosa, si referimos buenos autores, artículos científicos, música de arte o causas filantrópicas, además de las tradicionales publicaciones de carácter familiar o social asociadas a su origen. O por el contrario, puede convertirse en una vitrina de la vanidad y el narcisismo, una vía  para anunciar lo que va a comer el usuario, o “qué trago se va a echar con sus amigos”. Facebook puede ser una ventana para exhibir las nalgas de una meretriz, o los excesos de un artista excéntrico.
El reto para los educadores es utilizar Twitter en todos los niveles de educación, orientar a los niños de primaria, secundaria, a los jóvenes de superior para que desde una computadora o su laptop tengan su cuenta Twitter y puedan reenviar contenidos educativos, artículos interesantes de ciencia, arte, historia, compartir lo que están leyendo o lo que han encontrado cuando están navegando. Para hacer resúmenes, textos colaborativos, seguir autores importantes, coordinar agendas o tareas entre profesores y alumnos. A cada alumno debemos enseñarle a ser “un curador de contenidos” y cuál es su tarea, para que puedan realizar una mejor selección de  información y de temas en la nube.
Mario Vargas Llosa afirma: “Las redes sociales han generado más desinformación, han hecho que la gente se pierda en un océano de mensajes, muchos de ellos sin veracidad, sin soporte científico”. El escritor peruano (Premio Nobel 2011) apuesta por los libros tradicionales y las cartas selladas.  Pareciera que vive en un “nuevo medievo”, de espaldas a esta era tecnológica, a la realidad de las smart-cities (ciudades inteligentes) y la Sociedad de la Información. No así escritores como Arturo Pérez-Reverte o Jorge Volpi, quienes las utilizan con mucha profundidad y asiduidad.
Pienso que ha sido más predominante el aporte cultural-tecnológico, que la patología de los contenidos basura que nos llega sin control a través de las redes sociales. Ese es el caso de portales culturales como www.revistaarcadia.com o www.revistaenie.com o los portales de consorcios deportivos como ESPN, de líderes como Dalai Lama, que a través de sus trinos personales generan información oportuna, importante, que vale la pena seguir.
 El célebre Jack Dorsey y su equipo deben ingeniárselas para que Twitter se convierta en el mejor aliado de las universidades, de las escuelas, las editoriales, las casas de e-books. Mantener sus principios fundacionales de resaltar la cultura, la sencillez y el arte, que han identificado a la red con el logo del pajarito azul, símbolo que recientemente redimensionó, haciéndolo más sencillo, más minimalista. Deben ser implacables y castigar a los usuarios que quieren deformar, transmitir pornografía sin control. Reforzar los controles para cuentas falsas, el spam, bloqueo de cuentas ofensivas. Controlar la morbosa búsqueda de ser tendencia en la red (el tredending topic).
Nos toca orientar a los nativos digitales para que utilicen Twitter para compartir crónicas, resúmenes valiosos, blogs de investigadores y no para los anuncios que promuevan vicios, delitos o la degradación. El límite de los 140 caracteres nos obliga a tener poder de síntesis, disciplina, creatividad en la brevedad, es como si escribiésemos epigramas modernos. Twitter debe acercarnos a la educación participativa y plural.
El periodista David Alandete (2009), en el diario El País, relató la experiencia del director de orquesta californiano Emil de Cou Anthony, quien mientras dirigía la Sexta Sinfonía de Ludwing Van Beethoven, ordenó a su asistente enviar 30 tuits explicando cada movimiento, y lo que quiso expresar el genio Beethoven en cada uno. Sus alumnos, presentes en la sala de conciertos, iban siguiendo en teléfonos silenciosos esos trinos, y comparando el contenido de estos con lo que escuchaban en tiempo real. Es una muestra de cómo Twitter puede entrar en la enseñanza de la música, hacer la educación musical más interactiva, más interesante y actual.
Además, la red del pájaro azul se convierte en gimnasia cerebral para los adultos mayores, los mantiene ejercitando las habilidades motoras y cognitivas, amplía sus relaciones sociales,  lo cual  optimiza  su salud. Y es una forma idónea de ocupar su extendido tiempo de ocio. La brevedad es uno de los grandes atractivos de Twitter. Se pueden utilizar hashtags, o etiquetas de metadatos, que permiten agrupar los tuits por categorías o nombres específicos, lo cual es útil para encontrar de una manera más sencilla todos los tuits de un tema relacionado y participar en discusiones con personas de todo el mundo. El uso de la etiqueta permite, además, transmitir o seguir en tiempo real eventos como conferencias, clases magistrales, foros.
La investigadora Carolina Velasco (2010) afirma: “Existe un clara tendencia a la optimización de los procesos educativos, y se produce gracias a la interacción de los estudiantes con sus pares, que traspasa las barreras y dota a los modelos educativos de la apertura y la optimización inherentes a la multiculturalidad”.
Conclusión:
No temamos a la tecnología, no subutilicemos las redes, sumémoslas al proceso educativo, a nuestra comunicación oportuna, veraz, colaborativa. La educación debe estar en permanente evolución, adaptándola a los nuevos retos, y acercar las herramientas tecnológicas al aula es uno de los más urgentes, eso generará nuevos procesos creativos en la comunicación alumno-docente, institución-personal, educando-entorno.
No podemos ver las redes e internet como una catástrofe cultural, por el contrario, son un avance en el quehacer del hombre que generan conocimiento e información, que edifican para el desarrollo. Si bien debemos replantear la parte lúdica de las redes, también es cierto que las bellas artes, como el cine, pueden ser muy banales, convertirse en un producto porno, vacío, pero por eso no dejan de ser  importantes, con grandes  posibilidades de aportar para el desarrollo social.
Estamos frente a un nuevo planteamiento histórico, con nuevas herramientas tecnológicas, avancemos con optimismo en su aplicación o iremos directo a la degradación y el atraso. Todo va a depender del uso que le demos.







León Magno Montiel
@leonmagnom

leonmagnom@gmail.com

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